‘1985’ (Yen Tan): el retorno al hogar y la epidemia del tabú

Si hay una fórmula que se ha repetido en los relatos cinematográficos desde sus inicios, es la de historia La Odisea: la historia del héroe retornando al hogar.

Alex Arabian on Twitter: "1985 (2018) Cinematography by Hutch ...

Y una de las partes más replicadas por el cines es el final del poema de Homero: especialmente la llegada de Ulises a la Isla de Ítaca, donde debe enfrentarse a los cambios que ha sufrido su patria tras 20 años y aceptar que, de algún modo, tampoco él es el mismo que partió a la Guerra de Troya. De este modo encontramos cientos de películas con personajes, sobre todo de excombatientes, que vuelven a casa y se enfrentan a estos cambios externos e internos: Taxi Driver, Robin Hood: príncipe de los ladrones, de algún manera El lado bueno de las cosas o también Lo que arde de Óliver Laxe por mencionar algunas.

En el caso de 1985, de Yen Tan, se utiliza este mismo patrón pero una vez más la historia se reformula: en este caso el héroe Ulises es Adrian, un joven homosexual que no ha salido aún del armario; y  la Isla de Ítaca es la casa de sus padres, situada para más inri en un pueblo del profundo Texas, donde impera un ambiente ultracatólico y absolutamente conservador.

El retorno al hogar de Adrian se produce en la navidad de 1985, en un contexto muy complicado para la comunidad homosexual –recordemos que durante la década de los 80 se vivieron algunos de los peores momentos de la pandemia del VIH- y concretamente en una situación muy dura para él. En estas circunstancias, Adrian, al contrario de lo que le pasaría a Ulises en la Odisea, se encuentra con una realidad que parece haberse mantenido intacta después de tantos años y en la que él sigue sin encajar.

Y si la película apuesta por lo clásico en su contenido, también lo hace en sus formas.  Rodada en 16mm y en blanco y negro, las texturas parecen de otro tiempo. Imágenes con bastante grano, subexpuestas en muchas ocasiones y que llaman la atención por cómo en algunos planos los ojos de los personajes quedan ocultos por las sombras; como si quisieran esconder algo, quizá lo que sienten.

Esta apuesta por el blanco y negro me lleva a recordar el videoclip These Are the Days of Our Lives de Queen, del año 1991. Curiosamente esta época Fredie Mercury se encontraba muy perjudicado ya por el SIDA (de hecho sería su último videoclip) y se cuenta que se grabó en blanco y negro precisamente para evitar que se notara la palidez, la extrema delgadez y las marcas en la piel que le estaba dejando la enfermedad.

En cualquier caso, la propuesta estética, incluida una preciosa música de Curtis Heath, colabora en conseguir esa sensación de estar frente una película pequeña, elegante y sutil. Y a todo esto se suma un reparto muy contenido, con un Cory Michael Smith sobre el que descansa la película, con una Virginia Madsen encantadora y un Michael Chiklis como perfecto texano retrógrado.

De alguna manera toda esta contención en formas y fondo nos lleva a que estemos frente a un drama muy duro, muy doloroso, que puede arrancar alguna lágrima, pero donde lo único que se busca es la honestidad.

Tenéis la película en Filmin

NOTA: 7/10

Título original: 1985| Año: 2016 | País: EE.UU | Dirección: Yen Tan  | Guion: Yen Tan (basado en su cortometraje homónimo) | Fotografía: Hutch| Reparto: Cory Michael Smith, Jamie Chung, Virginia Madsen, Michael Chiklis, Bill Heck


Sergio Véliz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s